Alimentación saludable

¿Cuánto sodio deberías tomar al día?

Un salero, una porción de pizza, un cuenco de sopa, unas lonchas de pechuga de pavo y un bote de pepinillos, que ilustran cuánto sodio tomar al día.

La respuesta corta es menos de 2.300 miligramos de sodio al día, más o menos una cucharadita rasa de sal de mesa. Es el límite que fijan las Guías Alimentarias para los Estadounidenses 2025–2030 para todas las personas de 14 años o más, y el Valor Diario impreso en las etiquetas de Estados Unidos. La Organización Mundial de la Salud baja un poco más, a menos de 2.000 mg, que son 5 gramos de sal, el mismo tope de sal que recomienda en España la AESAN, y la American Heart Association dice que lo ideal para la mayoría de los adultos son 1.500 mg. Lo honesto es reconocer que casi nadie anda cerca: un estadounidense medio toma unos 3.400 mg al día, y la mayor parte le llega ya dentro de la comida envasada y de restaurante. Esta guía recoge los límites de cada autoridad, explica cómo pasar de sal a sodio y al revés, muestra cuánto llevan los alimentos que comes de verdad y termina con los cambios que más recortan con el menor esfuerzo.

La respuesta rápida

Los grandes organismos sanitarios coinciden bastante, y lo único que los separa es el margen que quiere dejar cada uno:

AutoridadLímite diarioEn sal
España: AESAN (2022)Como máximo unos 2.000 mg de sodioNo más de 5 g
EE. UU.: Guías Alimentarias (2025–2030), a partir de 14 añosMenos de 2.300 mg de sodioUnos 5,8 g
EE. UU.: etiqueta Nutrition Facts de la FDAValor Diario de 2.300 mgUnos 5,8 g
EE. UU.: Academias Nacionales (2019)Reducir la ingesta si pasa de 2.300 mg; 1.500 mg cubren las necesidadesUnos 5,8 g; 3,8 g
American Heart Association (EE. UU.)Límite ideal de 1.500 mg para la mayoría de los adultosUnos 3,8 g
Organización Mundial de la SaludMenos de 2.000 mgMenos de 5 g
EFSA (UE, 2019)2.000 mg es una ingesta segura y adecuada5 g
Reino Unido (NHS)Unos 2.400 mgNo más de 6 g

Las Guías Alimentarias para los Estadounidenses 2025–2030 establecen que la población general de 14 años o más debería tomar menos de 2.300 mg de sodio al día, con límites más bajos para los niños (Guías Alimentarias para los Estadounidenses, 2025–2030). La misma cifra es el Valor Diario de la etiqueta Nutrition Facts estadounidense, que la FDA describe como aproximadamente una cucharadita de sal de mesa (FDA). Viene de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos, cuya revisión de 2019 pedía a todas las personas de 14 años o más reducir la ingesta si supera los 2.300 mg y fijaba en 1.500 mg la cantidad que cubre las necesidades del organismo (Academias Nacionales, 2019). La American Heart Association recomienda bajar la ingesta a menos de 1.500 mg (Whelton et al., 2012). El límite de la Organización Mundial de la Salud es menos de 2.000 mg de sodio, lo que equivale a menos de 5 gramos de sal (OMS), y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria considera que 2,0 gramos de sodio al día son una ingesta segura y adecuada para los adultos (EFSA, 2019). El Reino Unido pide a los adultos no pasar de 6 gramos de sal al día, más o menos una cucharadita rasa (NHS). En España, las recomendaciones dietéticas de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición siguen a la OMS: el consumo de sal, contando la añadida y la que ya traen los alimentos, no debe pasar de 5 gramos al día, unos 2.000 mg de sodio, y la sal de mesa tiene que ser yodada (AESAN, 2022). Esa es la referencia que te corresponde si vives en España.

Así que la respuesta práctica es sencilla: quédate por debajo de 2.300 mg de sodio y, si vives en España, no pases de los 5 gramos de sal (unos 2.000 mg de sodio) que marca la AESAN. Si tienes la tensión alta, o simplemente quieres más margen, apunta a 1.500 mg.

Sal frente a sodio: cómo convertir

Las etiquetas y las recomendaciones saltan de una palabra a otra, y la diferencia es un factor de 2,5. La sal es cloruro de sodio, y el sodio supone alrededor del 40 por ciento de su peso. La normativa europea lo convierte en regla: la cifra de «sal» de una etiqueta es su contenido de sodio multiplicado por 2,5 (Reglamento (UE) n.º 1169/2011).

  • De sodio a sal: multiplica por 2,5. 2.300 mg de sodio son unos 5,8 gramos de sal.
  • De sal a sodio: multiplica por 0,4. 6 gramos de sal son 2.400 mg de sodio.
  • Una cucharadita de sal: una cucharadita rasa de sal de mesa pesa unos 6 gramos y lleva unos 2.325 mg de sodio, todo el margen del día ella sola (USDA).

Esto importa cuando lees una etiqueta. En España, como en el resto de la UE, la información nutricional no declara el sodio sino la sal, en gramos por 100 g o por 100 ml, y si además indica el porcentaje de la ingesta de referencia (%IR), que es voluntario, lo calcula sobre 6 gramos de sal al día (Reglamento (UE) n.º 1169/2011). Esos 6 gramos son solo la base para calcular el porcentaje de la etiqueta: la OMS y la AESAN ponen el tope en 5 gramos. Las etiquetas de Estados Unidos, en cambio, dan el sodio en miligramos por ración, con un porcentaje del Valor Diario al lado. Nuestra guía para leer la información nutricional recorre el resto de la tabla.

Límites para niños

Los niños necesitan menos porque comen menos. Las Guías Alimentarias estadounidenses 2025–2030 fijan estos techos, que coinciden exactamente con los valores de 2019 de las Academias Nacionales (Guías Alimentarias para los Estadounidenses, 2025–2030; Academias Nacionales, 2019):

EdadSodio, menos deEn sal
1 a 3 años1.200 mgUnos 3,0 g
4 a 8 años1.500 mgUnos 3,8 g
9 a 13 años1.800 mgUnos 4,5 g
14 años o más2.300 mgUnos 5,8 g

Por qué importa el límite

Tomar demasiado sodio sube la tensión arterial, lo que aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca y de ictus (CDC). La OMS calcula que alrededor de 1,7 millones de muertes al año están asociadas a un consumo excesivo (OMS).

La evidencia de los ensayos es coherente. Una revisión sistemática Cochrane con metaanálisis de 34 ensayos y 3.230 participantes encontró que reducir la sal unos 4,4 gramos al día bajaba la tensión arterial una media de unos 4,2/2,1 mmHg: 5,4/2,8 mmHg en personas con hipertensión y 2,4/1,0 mmHg en personas con la tensión normal (He et al., 2013). En el ensayo de alimentación DASH-Sodium, la dieta DASH combinada con una ingesta baja de sodio redujo la tensión sistólica 11,5 mmHg en personas con hipertensión, frente a una dieta estadounidense típica alta en sodio (Sacks et al., 2001). Nuestra guía sobre la dieta DASH explica el patrón de alimentación que hay detrás de ese resultado.

La evidencia más sólida sobre resultados clínicos duros viene del Salt Substitute and Stroke Study (SSaSS). Reclutó a 20.995 personas de 600 aldeas de la China rural, todas con un ictus previo o con 60 años o más e hipertensión, y dio a la mitad de las aldeas un sustituto de la sal compuesto por un 75 por ciento de cloruro de sodio y un 25 por ciento de cloruro de potasio. En unos 4,7 años, el grupo del sustituto tuvo un 14 por ciento menos de ictus, un 13 por ciento menos de eventos cardiovasculares graves y un 12 por ciento menos de muertes que el grupo que usaba sal normal, sin un aumento significativo de los episodios graves de hiperpotasemia (Neal et al., 2021).

Una advertencia honesta. Cuando las Academias Nacionales revisaron la evidencia en 2019, concluyeron que las ingestas por encima de 2.300 mg aumentan el riesgo de enfermedad crónica en el conjunto de la población, pero no encontraron evidencia suficiente de que bajar de 2.300 mg reduzca el riesgo de muerte por cualquier causa ni por enfermedad cardiovascular (Academias Nacionales, 2019). Bajar más sigue reduciendo la tensión arterial, como muestran los ensayos de arriba. La pregunta abierta es hasta dónde llega el beneficio sobre los resultados clínicos duros, no si la mayoría de la gente debería tomar menos.

De dónde sale de verdad el sodio

El salero es una parte pequeña de la historia. Más del 70 por ciento del sodio que se toma en Estados Unidos procede de alimentos envasados y preparados (FDA), y en el Reino Unido alrededor de tres cuartas partes de la sal que se come ya está en los alimentos que se compran, en productos como el pan, los cereales del desayuno, los derivados cárnicos y los platos preparados (NHS). La AESAN da un reparto parecido: el 72 por ciento de la sal de la dieta es la que se añade a los alimentos transformados, como los platos preparados, los aperitivos, los quesos o los cereales; un 20 por ciento es la que se añade al cocinar y condimentar los platos, y el 8 por ciento restante es la que los alimentos tienen de forma natural (AESAN). La FDA enumera las principales fuentes en Estados Unidos, que juntas suponen alrededor del 40 por ciento de la ingesta: los sándwiches de fiambre, la pizza, los burritos y tacos, las sopas, los aperitivos salados, el pollo, los platos de pasta, las hamburguesas y los platos de huevo (FDA). El CDC sitúa la ingesta media en más de 3.300 mg al día y añade a la lista los nuggets de pollo y el pan (CDC).

El pan es el que sorprende. Una rebanada de pan de molde blanco lleva unos 142 mg, que no es mucho por sí sola, pero dos tostadas en el desayuno y otras dos rebanadas en un sándwich suman más de 550 mg antes de ponerles nada encima.

Cuánto sodio llevan los alimentos habituales

La tabla usa valores de USDA FoodData Central y raciones realistas. La cuarta columna es la parte de 2.300 mg que supone cada ración, y la última, la sal equivalente (el sodio multiplicado por 2,5), que es la cifra que verías en un envase español.

AlimentoRaciónSodio% de 2.300 mgSal
Sal de mesa1 cucharadita (6 g)2.325 mg101 %5,8 g
Salsa de soja1 cucharada (16 g)879 mg38 %2,2 g
Sopa de pollo con fideos, en lata1 cuenco (243 g)744 mg32 %1,9 g
Anchoas en aceite, escurridas5 anchoas (20 g)734 mg32 %1,8 g
Pizza de queso congeladaUn tercio de pizza (151 g)675 mg29 %1,7 g
Pechuga de pavo en lonchas4 lonchas (64 g)575 mg25 %1,4 g
Aceitunas verdes10 aceitunas (27 g)420 mg18 %1,1 g
Queso cottage, 2 % de grasa113 g348 mg15 %0,9 g
Queso feta28 g319 mg14 %0,8 g
Pepinillo en vinagre, al eneldo1 trozo pequeño (35 g)283 mg12 %0,7 g
Atún en lata al natural, escurrido85 g210 mg9 %0,5 g
Queso cheddar28 g183 mg8 %0,5 g
Kétchup1 cucharada (17 g)154 mg7 %0,4 g
Patatas fritas de bolsa, con sal28 g148 mg6 %0,4 g
Pan de molde blanco1 rebanada (29 g)142 mg6 %0,4 g
Pechuga de pollo asada, sin condimentar85 g63 mg3 %0,2 g
Plátano1 mediano (118 g)1 mg0 %0,0 g

Hay unas cuantas cosas que saltan a la vista. Una cucharada de salsa de soja es más de un tercio del día. El atún en lata baja de 210 mg a unos 43 mg cuando se envasa sin sal añadida, lo que demuestra hasta qué punto el sodio de los alimentos procesados es una decisión del fabricante y no una propiedad del alimento. El queso cottage y el feta son más salados de lo que casi todo el mundo cree, y un solo pepinillo grande, de unos 135 gramos, lleva alrededor de 1.090 mg, cerca de la mitad del límite diario. Dos clásicos del aperitivo tampoco se quedan cortos: cinco anchoas en aceite rondan los 734 mg, casi un tercio del día, y diez aceitunas verdes unos 420 mg. Los alimentos frescos y sin procesar se quedan cerca de cero: un plátano tiene 1 mg.

Si quieres el detalle de alimentos concretos, tenemos guías sobre la pizza, el queso, el pan y el atún.

Cómo un día normal se pasa de los 2.300 mg

Ninguna de esas cifras asusta por separado, y ese es justo el problema. Piensa en un día corriente: 113 g de queso cottage con un plátano en el desayuno (unos 349 mg), un sándwich de pechuga de pavo en pan de molde blanco con un trozo de pepinillo y una bolsa pequeña de patatas fritas en la comida (unos 1.290 mg), y un tercio de una pizza de queso congelada en la cena (unos 675 mg). Son unos 2.310 mg, por encima del límite sin haber tocado el salero. Añade un cuenco de sopa de pollo con fideos de lata y el día llega a unos 3.060 mg, cerca de la media estadounidense de 3.400.

La lección no es que ninguno de estos alimentos sea peligroso. Es que el sodio está repartido por decenas de productos corrientes, y los procesados se llevan la mayor parte.

Cómo reducir el sodio sin perder sabor

  1. Lee la etiqueta. En un envase español la información nutricional da la sal por 100 g, así que compara esa cifra entre dos productos parecidos; si quieres el sodio, multiplícala por 0,4. Las declaraciones del envase tienen definición legal en el anexo del Reglamento (CE) n.º 1924/2006: un producto solo puede anunciarse como de «bajo contenido de sal» (o de sodio) si no pasa de 0,12 g de sodio por 100 g o por 100 ml, el equivalente a 0,3 g de sal; como de «muy bajo contenido de sal», si no pasa de 0,04 g de sodio (0,1 g de sal), y como «sin sal», si no pasa de 0,005 g de sodio por 100 g. Para anunciar que se ha reducido la sal, el producto tiene que llevar al menos un 25 por ciento menos de sodio o de sal que un producto similar (EUR-Lex). La regla práctica de la FDA, según la cual un 5 por ciento del Valor Diario o menos por ración es poco y un 20 por ciento o más es mucho, vale para las etiquetas de Estados Unidos y no tiene equivalente en la UE (FDA).
  2. Ve primero a por lo que más aporta. Los fiambres, la pizza, la sopa y los aperitivos salados encabezan la lista por algo. Pasarte a la versión con menos sal de uno o dos de los que más comes funciona mejor que intentar recortarlo todo a la vez.
  3. Cocina más en casa. La mayor parte del sodio llega en comida que ha preparado otra persona, así que cada comida que cocinas con ingredientes frescos te devuelve el control de la sal. Cuando comas fuera, nuestra guía para comer fuera sin salirte del plan te ayuda.
  4. Escurre y enjuaga las legumbres de lata. En una prueba con cinco variedades de alubias y garbanzos en conserva, escurrirlas eliminó de media un 36 por ciento del sodio, y escurrirlas y enjuagarlas, un 41 por ciento (Duyff et al., 2011).
  5. Da sabor con algo que no sea sal. Las hierbas, las especias, el ajo, los cítricos y el vinagre añaden sabor sin añadir sodio. La AESAN propone hierbas y condimentos como el orégano, el tomillo o el pimentón para reducir la sal, y recuerda que la sal de mesa que uses tiene que ser yodada (AESAN, 2022).
  6. Come más alimentos ricos en potasio. Las verduras, la fruta, las legumbres y los lácteos son la base del plan DASH, que bajó más la tensión arterial cuando se combinó con menos sodio (Sacks et al., 2001).
  7. Pregunta antes de pasarte a un sustituto de la sal. Los sustitutos enriquecidos con potasio redujeron los ictus en el ensayo de arriba, pero ese ensayo excluyó a las personas que tomaban diuréticos ahorradores de potasio o suplementos de potasio y a quienes tenían una enfermedad renal grave (Haghdoost et al., 2024). Si alguna de esas situaciones es la tuya, consulta antes con tu médico.
  8. Comprueba dónde estás de verdad. La mayoría de la gente subestima lo que come. Registrar las comidas unos días enseña qué alimentos componen de verdad tu día. La app gratuita CalcEat te deja hacer una foto al plato, escanear el código de barras de los envasados o registrar a mano. Nuestra lista de cambios de alimentos saludables tiene más cambios fáciles.

Lo que dicen de la sal las nuevas guías de EE. UU.

Las Guías Alimentarias 2025–2030 mantuvieron el límite de 2.300 mg y piden a los estadounidenses evitar los alimentos altamente procesados con mucho sodio. También dicen que, si se prefiere, se puede dar sabor a la carne y la verdura con sal, especias y hierbas (Guías Alimentarias para los Estadounidenses, 2025–2030). La American Heart Association respondió que ese consejo de sazonar con sal podría llevar sin querer a superar el límite de sodio (AHA, 2026).

Las dos posturas encajan en cuanto recuerdas de dónde sale el sodio. Una pizca de sal, unos 0,4 gramos, añade alrededor de 155 mg a un plato de verduras cocinado en casa (USDA). Es poco al lado del sodio que ya traen los alimentos procesados que los dos organismos te piden recortar. Deja de ser poco cuando se te va la mano con el salero.

¿Hay personas que necesitan más?

El límite de 2.300 mg está pensado para la población general. Las Guías Alimentarias 2025–2030 señalan que las personas muy activas pueden beneficiarse de más sodio para compensar el que pierden con el sudor (Guías Alimentarias para los Estadounidenses, 2025–2030), algo que importa sobre todo en entrenamientos largos y duros con calor. Nuestra guía sobre cuánta agua beber cubre la parte de los líquidos. En la dirección contraria, si tienes una enfermedad renal, insuficiencia cardiaca o hipertensión, tu médico puede fijarte un objetivo más bajo, y conviene seguir el suyo antes que una recomendación general.

La conclusión

Mantén el sodio por debajo de 2.300 mg al día, más o menos una cucharadita de sal; en España, la AESAN pone el tope en 5 gramos de sal, unos 2.000 mg de sodio. Apunta a 1.500 mg si tienes la tensión alta o quieres más margen. La mayor parte ya viene dentro de la comida envasada y de restaurante, así que lo que más cambia las cuentas es leer las etiquetas, elegir versiones con menos sal de lo que más comes y cocinar más en casa. La sal es un 40 por ciento sodio: una etiqueta española te da la sal, así que multiplica el sodio por 2,5 para comparar con ella, o la sal por 0,4 para pasarla a sodio. Esta guía acompaña a las nuestras sobre cuánto azúcar y cuánta fibra necesitas al día, y si quieres un plan completo construido en torno a tu objetivo, puedes obtener un plan gratuito.

Fuentes

  1. Dietary Guidelines for Americans, 2025–2030 (sodium under 2,300 mg a day from age 14; 1,200, 1,500 and 1,800 mg for ages 1–3, 4–8 and 9–13; more for highly active people)
  2. US FDA: Sodium in Your Diet (Daily Value 2,300 mg, about 1 teaspoon of salt; average intake about 3,400 mg; over 70% from packaged and prepared foods; sodium claim definitions)
  3. US FDA: How to Understand and Use the Nutrition Facts Label (5% DV or less is low, 20% DV or more is high)
  4. National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine (2019): Dietary Reference Intakes for Sodium and Potassium, report highlights (Adequate Intake 1,500 mg; reduce intake if above 2,300 mg)
  5. National Academies (2019): Sodium, Dietary Reference Intakes Based on Chronic Disease (NCBI Bookshelf)
  6. Whelton et al. (2012), Circulation: Sodium, blood pressure, and cardiovascular disease, further evidence supporting the American Heart Association sodium reduction recommendations (under 1,500 mg a day)
  7. American Heart Association (2026): statement on the 2025–2030 Dietary Guidelines (concern that salt-seasoning advice could lead people to exceed the sodium limit)
  8. World Health Organization: Sodium reduction fact sheet (under 2,000 mg sodium, or 5 g salt, a day; global adult mean 4,278 mg in 2021; 1.7 million deaths a year)
  9. EFSA NDA Panel (2019), EFSA Journal: Dietary reference values for sodium (2.0 g a day is a safe and adequate intake for adults)
  10. NHS: Salt, the facts (adults no more than 6 g of salt a day; limits for children; about three quarters of salt is already in foods we buy)
  11. Regulation (EU) No 1169/2011 on the provision of food information to consumers (salt = sodium x 2.5; reference intake 6 g of salt)
  12. US CDC: About Sodium and Health (average intake more than 3,300 mg; top sources)
  13. He, Li and MacGregor (2013), BMJ: Effect of longer term modest salt reduction on blood pressure, Cochrane systematic review and meta-analysis of randomised trials
  14. Sacks et al. (2001), New England Journal of Medicine: Effects on blood pressure of reduced dietary sodium and the DASH diet
  15. Neal et al. (2021), New England Journal of Medicine: Effect of Salt Substitution on Cardiovascular Events and Death (SSaSS)
  16. Haghdoost et al. (2024), European Journal of Clinical Nutrition: salt substitution and headache in the SSaSS trial (states the trial's exclusion criteria)
  17. Duyff, Mount and Jones (2011), Journal of Culinary Science & Technology: Sodium reduction in canned beans after draining, rinsing
  18. USDA FoodData Central - Salt, table (FDC ID 173468)
  19. USDA FoodData Central - Soy sauce made from soy and wheat (shoyu) (FDC ID 174277)
  20. USDA FoodData Central - Soup, chunky chicken noodle, canned, ready-to-serve (FDC ID 171148)
  21. USDA FoodData Central - Pizza, cheese topping, regular crust, frozen, cooked (FDC ID 170317)
  22. USDA FoodData Central - Turkey breast, sliced, prepackaged (FDC ID 172941)
  23. USDA FoodData Central - Cheese, cottage, lowfat, 2% milkfat (FDC ID 172182)
  24. USDA FoodData Central - Cheese, feta (FDC ID 173420)
  25. USDA FoodData Central - Pickles, cucumber, dill or kosher dill (FDC ID 168558)
  26. USDA FoodData Central - Fish, tuna, light, canned in water, drained solids (FDC ID 173709)
  27. USDA FoodData Central - Fish, tuna, light, canned in water, without salt, drained solids (FDC ID 171986)
  28. USDA FoodData Central - Cheese, cheddar (FDC ID 173414)
  29. USDA FoodData Central - Catsup (FDC ID 168556)
  30. USDA FoodData Central - Snacks, potato chips, plain, salted (FDC ID 169677)
  31. USDA FoodData Central - Bread, white, commercially prepared (FDC ID 174924)
  32. USDA FoodData Central - Chicken, broilers or fryers, breast, meat only, cooked, roasted (FDC ID 171477)
  33. USDA FoodData Central - Bananas, raw (FDC ID 173944)
  34. USDA FoodData Central - Fish, anchovy, european, canned in oil, drained solids (FDC ID 174183)
  35. USDA FoodData Central - Olives, pickled, canned or bottled, green (FDC ID 169096)
  36. AESAN (Spanish Agency for Food Safety and Nutrition), December 2022: Healthy and sustainable dietary recommendations for the Spanish population (following the WHO, salt, both added and already present in foods, should not exceed 5 g a day; table salt should be iodized)
  37. AESAN: Conoce la sal, visible and invisible salt (72% of dietary salt is salt added to processed foods, 20% is added in cooking and seasoning, 8% is naturally present in foods)
  38. Regulation (EC) No 1924/2006 on nutrition and health claims made on foods, Annex: 'low sodium/salt' at most 0.12 g of sodium, or the equivalent value for salt, per 100 g or 100 ml; 'very low sodium/salt' at most 0.04 g; 'sodium-free' or 'salt-free' at most 0.005 g per 100 g; a reduced sodium or salt claim needs at least 25% less than a similar product

Preguntas frecuentes

¿Cuánto sodio debería tomar al día?

Por debajo de 2.300 miligramos al día, más o menos una cucharadita de sal de mesa. Es el límite de las Guías Alimentarias para los Estadounidenses 2025–2030 para todas las personas de 14 años o más, y el Valor Diario de la etiqueta Nutrition Facts de Estados Unidos. La Organización Mundial de la Salud lo pone algo más bajo, por debajo de 2.000 mg (5 gramos de sal), y en España la AESAN recomienda que la sal, contando la añadida y la que ya traen los alimentos, no supere esos 5 gramos al día. La American Heart Association considera ideal no pasar de 1.500 mg en la mayoría de los adultos. Los niños necesitan menos: por debajo de 1.200 mg entre 1 y 3 años, de 1.500 mg entre 4 y 8 y de 1.800 mg entre 9 y 13.

¿Qué diferencia hay entre la sal y el sodio?

La sal es cloruro de sodio, y el sodio supone alrededor del 40 por ciento de su peso. Para pasar de sodio a sal se multiplica por 2,5, la fórmula que usa la normativa europea en las etiquetas: 2.300 mg de sodio son unos 5,8 gramos de sal, y 1 gramo de sal lleva unos 400 mg de sodio. Una cucharadita rasa de sal de mesa pesa unos 6 gramos y aporta unos 2.325 mg de sodio, y por eso el límite diario suele describirse como una cucharadita. En un envase español lo que verás es la sal, no el sodio.

¿De dónde sale la mayor parte del sodio?

No del salero. Más del 70 por ciento del sodio que se toma en Estados Unidos procede de alimentos envasados y preparados, según la FDA, y el NHS británico calcula que alrededor de tres cuartas partes de la sal ya vienen dentro de los alimentos que se compran. La AESAN da una cifra parecida: el 72 por ciento de la sal de la dieta es la que se añade a los alimentos transformados. Las principales fuentes en Estados Unidos son los sándwiches de fiambre, la pizza, los burritos y tacos, las sopas, los aperitivos salados, el pollo, los platos de pasta, las hamburguesas y los platos de huevo.

¿Tengo que reducir el sodio si mi tensión arterial es normal?

Sigue ayudando, aunque menos. En una revisión de 34 ensayos, reducir la sal unos 4,4 gramos al día bajó la tensión sistólica unos 5,4 mmHg en personas con hipertensión y unos 2,4 mmHg en personas con la tensión normal. Los límites se fijan para toda la población, así que quedarse por debajo de 2.300 mg es un objetivo sensato aunque tus propias cifras estén bien.

¿Necesitan más sodio los deportistas o quienes sudan mucho?

Es posible. Las Guías Alimentarias para los Estadounidenses 2025–2030 señalan que las personas muy activas pueden beneficiarse de algo más de sodio para compensar el que pierden con el sudor, así que el límite de 2.300 mg está pensado para la población general y no para deportistas de resistencia que entrenan con calor. Con una enfermedad renal, insuficiencia cardiaca o hipertensión pasa lo contrario: sigue el objetivo que te marque tu médico y consúltale antes de pasarte a un sustituto de la sal a base de potasio.